En Belen de Escobar
Una Fiesta de Flores, Perfumes y Colores
Desde el pasado 25 de septiembre y hasta el 11 de octubre, la edición Nro. 47 de la Fiesta Nacional de la Flor ofrece la posibilidad de disfrutar del maravilloso mundo de las plantas y las flores. Los símbolos representativos de este año serán más de 800 especies de flores nativas. Algunas "vedettes" serán el amancay, la glandularia y la pasiflora o pasionaria.
Es cierto que habrá un garden de plantas carnívoras y rincones de calas pintadas y abrillantadas a mano y de otras –logradas en laboratorio y producidas en Nueva Zelanda– que nacieron negras, azules o verdes. Pero en un año en donde todo es “del Bicentenario” los símbolos de la 47a Fiesta Nacional de la Flor, que arranca hoy en Escobar, serán más de 800 especies de flores nativas.
“Se trata de flores nativas que fueron mejoradas genéticamente por el Instituto de Floricultura del INTA para ser incorporadas al mercado”, explica Tetsuya Hirose, presidente de la asociación organizadora e hijo de uno de los inmigrantes japoneses pioneros en el cultivo de flores en Escobar.
Para simplificar: se exploran las plantas en sus lugares de origen, se las cultiva en invernáculo, se las mejora genéticamente –para que sean compactas, tengan más flores y más grandes y tallos más fuertes–, y se termina con la obtención de variedades. Algunas de las vedettes de esta temporada serán el Amancay (la flor amarilla típica de la Patagonia), la Glandularia (conocida como Verbena) y la Pasiflora (la clásica “Pasionaria” que suele verse a los costados de la ruta camino a Corrientes).
La mayoría de las rosas, sin embargo, serán importadas. Eso se debe al alto costo que significa calefaccionarlas (con gasoil, fueloil) para producirlas en el país.
Entre los 170 mil metros cuadrados de jardines y parques de la Ciudad Floral, se podrán visitar los canteros de Petunias que fueron inducidas para que florezcan en esta época.
Y entre la dama antigua hecha con 3.000 claveles de seis variedades y la cascada celeste y blanca diseñada por un ingeniero paisiajista para celebrar el Bicentenario, también se mezclarán flores de países vecinos, como la Protea peruana, el girasol boliviano y la Gipsophila ecuatoriana.
Como no se trata de una exhibición para coleccionistas sino para el público no especializado, la mayoría de las plantas del vivero de enfrente son accesibles, aunque algunas de las que están exhibidas, como la Eugenia, demandaron cuatro años de producción y pueden costar unos 600 pesos.
Durante los 17 días que durará la tradicional fiesta, más de 80 personas se ocuparán de mantener el predio en donde, el resto del año, funciona la Escuela Secundaria Agrotécnica que instruye a los técnicos en florihorticultura y jardinería. Si el tiempo ayuda, los 300 expositores esperan la llegada de 100.000 personas. El domingo 26 y como ya es tradición, una nena de 5 años será coronada “Reina del Capullo” y el próximo sábado desfilarán 12 carrozas adornadas con flores naturales.
(Fuente: Gisele Sousa Dias/Diario Clarín)
Cómo llegar
El Predio Floral está ubicado en la Ciudad de Belén de Escobar, a 50 Km. de la Ciudad de Buenos Aires. Belén está sobre la Ruta Panamericana Ramal Campana (Ruta 9) y el predio se encuentra a 2500 metros del acceso de la ciudad. Se accede por la Avenida 25 de Mayo, hasta su intersección con la calle Mateo Gelves. Allí se debe doblar a la izquierda y avanzar unos 1.000 metros.
En colectivo: Desde Congreso, Plaza Italia y Cabildo, sale el 60 semi rápido; desde Plaza Constitución, el 60 común y desde Once, el Chevallier.
La Fiesta se podrá disfrutar hasta el 11 de octubre, de lunes a jueves de 9 a 19, viernes y domingos de 9 a 20 y los sábados de 9 a 21. //
Cuánto cuesta: la entrada general durante los fines de semana y feriados es de $ 25. Los días hábiles, $ 17. Los menores de 10 años entran gratis y los jubilados abonan $ 15 cualquier día.
Una historia muy florida
La Fiesta Nacional de la Flor nació en el año 1964. La idea de agrupar nuestras raíces, fue coronada con el esfuerzo de distintas colectividades - como la japonesa, portuguesa, italiana, española, holandesa, belga y alemana - que han hecho de la actividad de los floricultores una de las más importantes de Belén de Escobar.
Sus dos primeras celebraciones tuvieron lugar en el gimnasio del Club Sportivo Escobar. En 1966 se solicitaron los galpones de la firma Domingo Completa e Hijos para realizar la exposición. Estas tres ediciones fueron organizadas por integrantes del Rótary Club de Escobar, entre los cuales se encontraba Arturo Brossio y un grupo de entusiastas floricultores escobarenses.
En 1967 el lanzamiento de la 4a. Fiesta Nacional de la Flor estuvo acompañada por la asunción de don Luis Juan Brusi, quien estuvo al frente de la presidencia, el diseño y el crecimiento de la Entidad durante treinta años. El 6 de Junio de 1968 el Presidente de la Nación Dr. Arturo Illia, firmó el decreto Nº 7424/64, mediante el cual daba el carácter de Nacional a la Fiesta de la Flor.
Posteriormente, en 1970, se inició la construcción de los dos primeros pabellones que constituyeron las bases de nuestra actual Ciudad Floral, única en el país. En 1977, al finalizar la primera etapa ya contaban con dos pabellones de 2.100 m2 cada uno, ambos en forma cupular, parquización, decorado e iluminación en el Predio Floral, túnel aéreo - el cual permitió el enlace de los pabellones - un lago artificial y el Instituto de Florihorticultura y Jardinería, inaugurado en 1978.
Entre 1979 y 1988, fecha en que se cumplieron las Bodas de Plata de la Fiesta Nacional de la Flor, se pavimentaron los pabellones (cubriéndose un total de 4.500 metros cuadrados), se incorporó una fracción de 11.000 metros cuadrados de tierra, se construyó un muro perimetral de 220 metros de lar ge, sobre el cual se preparó un rosedal con 1.800 ejemplares traídos de Alemania, Holanda y Estados
Unidos. La donación de estas especies estuvo a cargo de Emilio Vidal. Se parquizaron 17.000 metros con plantas y flores, se edificó el Carrillón de las Flores -único en el país- con 18 campanas de bronce que alcanzan un peso neto de dos toneladas y se construyeron dos pabellones de 1.500 metros cuadrados cada uno.
Dentro de las numerosas obras efectuadas se sumó, además la ampliación del lago artificial (con una cobertura de 7.500 metros cuadrados). Finalmente se construyó una fuente de aguas danzantes junto al carrillón y se realizó, por primera vez, la elección de la Reina Nacional Infantil del Capullo. En los años sucesivos, se finalizaron cada una de las obras iniciadas, se construyó un galpón y se remodeló el sector industrial. El 31 de marzo de 1.996 Don Luis Juan Brusi cede su lugar al Sr. Telmo Hisaki, floricultor nacido en Escobar, quien estuvo al frente de la institución hasta el 7 de marzo del corriente año, para entregarle el mando a Tetsuya Hirose. A 40 años, esa ilusión es un orgullo local y nacional con una extensión de 170.000 metros cuadrados de parques y jardines y cuatro pabellones que suman 7.200 metros cuadrados. Todo esto y mucho más conforma lo que se conoce como "La Ciudad Floral", única en Latinoamérica.












