Efemérides
10 de Noviembre, Día de la Tradición en Argentina
La tradición es el conjunto de costumbres, creencias y cultura de un pueblo, que se transmite de una generación a otra. Este día, es obligación de todos evocar el reconocimiento a la identidad argentina a través de José Hernández, uno de los personajes más representativos del ser nacional, quien puso todo su empeño en defender a sus paisanos de las injusticias que se cometieron contra ellos.
La palabra Tradición deriva del Latín tradere y quiere decir donación o legado. Es lo que identifica a un pueblo y lo diferencia de los demás, es algo propio y profundo, siendo un conjunto de costumbres que se transmiten de padres a hijos. Cada generación recibe el legado de las que la anteceden y colabora aportando lo suyo para las futuras. Así es que la tradición de una nación constituye su cultura popular y se forja de las costumbres de cada región.
Un argentino “de fierro”
El Día de la Tradición ha sido instituido en homenaje a uno de sus cultores más entusiastas, José Hernández, que con su obra poética entonó el himno a la tradición argentina. De él fructificó luego el afán de conocer a fondo lo nuestro, en su más íntima raigambre y nació y creció el amor de las generaciones presentes por el pasado.
José Hernández nació el 10 de noviembre de 1834, en la chacra de Pueyrredón, partido de San Martín, provincia de Buenos Aires, hijo de dos porteños, don Rafael Hernández y doña Isabel Pueyrredón. Sus estudios primarios los cursó en las escuelas de don Pedro Sánchez y pronto, por razones de salud, fue enviado al campo, donde, atraído por las faenas rurales y la modalidad de los gauchos, consagró gran parte de su vida a estudiar e interpretar el hondo sentido de la vida campesina de nuestras pampas.
Fue soldado, hacendado, periodista, político, federal, taquígrafo, diputado, senador, ministro. Actuó en Paraná, en Rosario, en Montevideo y en Buenos Aires.
Entre sus múltiples actividades se destaca por ejemplo que, como diputado y como senador de la provincia de Buenos Aires, tomó parte activa junto a Dardo Rocha en la fundación de La Plata. Como presidente de la Cámara de Diputados, defendió el proyecto de federalización por el que Buenos Aires pasó a ser la capital de la República Argentina.
En 1872 publica la obra que le dio fama mundial, cumbre del género gauchesco. Su "Martín Fierro" es seguido en 1878 por "La vuelta de Martín Fierro", y las ediciones se suceden con rapidez, para dar respuesta a la intensa demanda. En las ciudades y en la campaña arrebatan el libro, que se vende tanto en las librerías como en las pulperías.
Falleció en su quinta de Belgrano, el 21 de octubre de 1886.
Tradiciones auténticas argentinas
Para los que piensan que la incorporación del “wine bar”, el “delivery”, un “pub”, “halloween” o el “happy hour” es producto de la modernidad y de la globalización de costumbres, vale la pena destacar que ya las antiguas pulperías, de algún modo han logrado reflejar la imagen de esos tiempos en que parroquianos, caminantes y reseros estrenaban la moda de las comidas rápidas, los tragos al anochecer o la música ambiental desgranada en una guitarra. Y hasta le mandaban en manos de gauchos las provisiones a los que se quedaban en los ranchos, sin olvidar el alerta a sus clientes sobre la “Luz mala”
El inventario de las tradiciones nacionales es tan largo y tan completo, que se sería imposible resumir las historias, leyendas, fábulas, moralejas y canciones, así como costumbres, destrezas y danzas típicas criollas.
Vaya entonces la justa reivindicación para el mate, el asado, las tortas fritas, el truco, la taba, el sapo, el Pato, las pulperías, la guitarreada, el payador, la sortija, la Pacha Mama, el hombre de la bolsa, la “Zamba de mi esperanza” y a los dichos y versos siempre vigentes de Martín Fierro.
D.C
“Hay muchos que son dotores,
Y de su cencia no dudo;
Mas yo soy un negro rudo
Y aunque de esto poco entiendo,
Estoy diariamente viendo
Que aplican la del embudo…”












