La Rioja: Cruce de los Andes
Una cabalgata histórica por los Andes riojanos
Entre el 21 y el 24 de enero se realizará la segunda edición de la recreación de la Expedición Auxiliar Zelada-Dávila, por el paso de Comecaballos, en la Cordillera de los Andes, a más de 4800 msnm. En el marco de los festejos por el Bicentenario de la Patria, esta iniciativa intenta rescatar del olvido esta relevante gesta de los riojanos, que culminó el 12 de febrero de 1817, en coincidencia con las otras expediciones auxiliares y con la histórica Batalla de Chacabuco.
Expedición 2011
El riojano Nicolás Dávila y el uruguayo Francisco Zelada, encabezaron esta misión encomendada por el General José de San Martín, en agosto de 1816 y cruzaron la cadena montañosa hasta Copiapó (Chile). El objetivo era tomar esta principal población norteña y el puerto de Huayco, punto donde podían desembarcar los realistas que bajaban del Alto Perú.
En el marco de los festejos por el Bicentenario de la Patria, esta iniciativa intenta rescatar del olvido esta relevante gesta de los riojanos, que culminó el 12 de febrero de 1817, en coincidencia con las otras expediciones auxiliares y con la histórica Batalla de Chacabuco. Bajo un imponente escenario de cerros y montañas cubiertas de nieve, transcurre esta expedición que recrea el trayecto desde el refugio de Comecaballos hasta el hito fronterizo homónimo, en el límite con Chile.
La Rioja fue protagonista directa, a pesar de estar lejos del camino real y el puerto. Por aquel entonces la provincia tenía mil ochocientas mulas, de las cuales novecientas se destinaron a la expedición. En el país había dos fábricas de pólvora, una en Córdoba y otra en La Rioja, donde se fundieron los cañones que se llevaron a la misión, como así también costales de harina.
La crónica histórica señala que el Coronel Nicolás Dávila partió desde Nonogasta junto a ciento cincuenta hombres, más los doscientos que concurrieron desde Los Llanos, enviados por Juan Facundo Quiroga y los doce del Ejército del Norte, aportados por Manuel Belgrano. Estos 350 milicianos carecían de preparación militar y entregaron su cuerpo a la misión. Salieron desde Guandacol y luego de cruzar la Cordillera de Los Andes se dividieron y tomaron sus objetivos de manera simultánea. Redujeron a la guardia realista en plena Cordillera camino a Chile, acto que les proporcionó el campo para libertar Copiapó. Inmediatamente se conformó el gobierno de Copiapó con vecinos del lugar, y Miguel Gallo fue elegido gobernador.
La partida simbólica se efectúa en la localidad de Guandacol, fundada en el año1607, y que por entonces era el paso obligado de quienes transitaban hacia Chile.
Hoy, una de las calles que rodean la plaza principal lleva el nombre de la ciudad de Copiapó, recordando esta gesta libertadora.












